FÁTIMA,
UN MUNDO DE PAZ Y FE EN PEQUEÑO
Recuerdo que el día trece de mayo del año dos mil seis estaba en Fátima,
aniversario de la primera aparición de la Virgen María a los pastores, Lucía,
Francisco y Jacinta.
Era admirable contemplar toda aquella gran multitud llena de fe y amor a la
Virgen cantando con gran entusiasmo y levantando los pañuelos cuando pasaba la
imagen de la Virgen María de Fátima.
Una mujer de entre la turba,
exclamó y le dijo: "Dichoso el seno que te llevó y los pechos que te
criaron".
Pero el contestó: "Dichosos más bien, los que oyen la palabra de
Dios y la cumplen" (Lc
1-42).
Cada día había el santo rosario internacional rezado en varias lenguas y después
se hacía una solemne procesión con la imagen de la Virgen María desde la
capilla de las apariciones, por toda aquella gran plaza que hay ante el
santuario, acabando ante la imagen de la capilla cantando con gran fe y entusiasmo.
Si podéis ir a Fátima, id que os gustará, aumentará vuestra fe y vuestro
amor a la Virgen María y ella estará contenta y vosotros también.